El papel antigrasa se ha convertido en uno de los elementos indispensables para muchos establecimientos hosteleros y también del tipo fast food y similares. En algunos lugares también se le conoce como papel encerado o papel satinado, aunque el uso y el resultado final son los mismos.
Se trata únicamente de un tipo de papel válido para envolver alimentos, para poner sobre un plato y sobre el papel colocar fritos u otros alimentos que no llevan salsa de mojar pan como tradicionalmente eran en España, sino de productos que sí pueden manchar las manos y no precisamente para chuparte los dedos, por ello hay muchísimos modos de utilizarlo.
Como elemento de envolver cuñas de pizza, burritos, bocadillos, hamburguesas, conos de patatas fritas, etc., en muchas ocasiones es más una cuestión de inventiva o audacia del hostelero, puesto que una misma hoja de este producto puede servir tanto para envolver una hamburguesa como para un cono o cucurucho de patatas fritas, por ejemplo.

Imagen generada con IA a partir de indicaciones de Personalizados Hostelería.
De ahí que lo importante con este producto sea utilizarlo para diferentes cosas. En muchas ocasiones nos piden este papel en dos o más medidas según para qué lo vayan a utilizar; nosotros, desde Personalizados Hostelería, hemos diseñado un modo de abaratar este producto que incluso en nuestro propio chatbot, PH Assistant, puede facilitarle precios, medidas, etc., incluso con un esquema de corte. Pero insistimos en que la versatilidad del papel antigrasa está todavía sin explotar debidamente por la mayor parte de establecimientos.
En muchas ocasiones hemos solicitado la carta de un establecimiento para orientarle en cómo utilizarlo, y finalmente hemos decidido utilizar la imagen como elemento explicativo de para qué se puede utilizar; imágenes en muchos casos desarrolladas por IA, pero cuyo efecto e intención es únicamente que un cliente pueda utilizar y rentabilizar este tipo de papel.
Papel antigrasa versus cajas de cartón
Sin duda el papel es mucho más económico y rentable. No tiene por qué ser un elemento de peor categoría; incluso puede mejorar la categoría del producto final aun no yendo en caja de cartón.
Pondremos ejemplos muy básicos y genéricos, teniendo en cuenta que cada establecimiento tiene su propia carta, pero sin duda estos ejemplos pueden aportarles ideas.
- Patatas fritas, nachos, etc.: si el papel tiene una medida y forma rectangular se puede hacer un cucurucho, simplemente doblando una hoja de esquina a esquina y plegando luego la zona sobrante hacia el otro lado para posteriormente cerrar con dos pliegues en la zona de abajo. Después es solo rellenar de producto el cucurucho y cerrarlo o no, doblándolo según nuestro gusto.
- Hamburguesas: igualmente en un papel rectangular o cuadrado, dependiendo del tamaño de nuestra hamburguesa pediremos un papel de una u otra medida; se envuelve la hamburguesa y listo. La diferencia de presentación y precio es interesante respecto de la caja de cartón, mucho más cara.
- Bocadillos: sería útil para cualquier tipo de bocadillo como presentación, independientemente de que fuera para calamares, más grasientos, o para jamón ibérico; la presentación sería impecable.
- Cuñas de pizza: muchos establecimientos ofrecen cuñas en vez de pizzas enteras, es evidente que es más fácil de vender y que el beneficio por unidad obtenido es superior, y es tan simple como colocar la cuña de pizza sobre el papel y envolver, rápido y sobre todo económico.
- Bandejas o platos de presentación: no hace falta envolver el alimento, basta con forrar la bandeja o el plato antes de servir — por ejemplo, una bandeja de gambas a la plancha, aunque sirve igual para croquetas, boquerones fritos y muchos otros productos servidos en bandeja o plato.

Imagen generada con IA a partir de indicaciones de Personalizados Hostelería.

Imagen generada con IA a partir de indicaciones de Personalizados Hostelería.
Y por supuesto, un etcétera de utilidades muy amplio.
Ventajas en branding y almacenamiento
Además de ser un elemento muy útil para estos establecimientos, también lo es a nivel branding y, por supuesto, en el espacio requerido en almacenamiento. No ocupa el mismo espacio 6 cajas de un total de 15.000 unidades de papel —es decir, 15.000 usos de producto— que si necesitas 15.000 cajas de hamburguesas o 15.000 cajitas de cuñas de pizza: es infinitamente menor el espacio de almacenaje requerido, y es un problema menos para el hostelero que muchas veces no dispone de almacén capaz de acaparar todo lo necesario.

